Hace bastante no compartíamos una historia nueva. Volvemos a este espacio para contar algo de nuestro mayor orgullo: la Laguna.
Una laguna prehistórica
Hay una laguna en el medio de la llanura bonaerense que hace miles de años repite el mismo ritmo. Se recoge en invierno. Se abre en primavera.
Mucho antes de que existieran las cabañas, los asados de fin de semana o la ruta que trae hasta acá, esa laguna ya era el centro de todo: el agua que daba de comer, el lugar donde volvía la vida. Todavía lo es.
Un nombre que casi se pierde en el camino
Los querandíes —un pueblo de tronco tehuelche— recorrían estas llanuras siguiendo el agua y la caza, mucho antes de que existiera un fuerte español acá.
En 1580, Juan de Garay dejó un registro: en las comarcas entre esta laguna y el río Salado señoreaba un cacique llamado Tumutumús. Con los siglos, ese nombre se fue deformando. Pasó por bocas guaraníes, tehuelches y españolas: Cascomús, Suscumús, Sascomús, hasta llegar al "Chascomús" que conocemos.
Todavía se discute qué significa exactamente. Para algunos viene del mapudungún: "agua salada" o "campo de lagunas". Para otros, nació directamente del nombre de aquel cacique. Lo único que nadie discute es que el nombre de este lugar nació pegado al agua. Y así sigue: Chascomús es laguna.
La Laguna de Chascomús pertenece a un conjunto de siete lagunas conocidas como "Las Encadenadas".
Lo que trae la primavera
Para esos primeros habitantes, la primavera no era una estación más. Era una señal: la laguna volvía a dar.
Con el agua templándose después del frío, el pejerrey —protagonista absoluto de estas aguas— entra en su momento de mayor actividad. Las orillas se llenan otra vez de aves que el invierno había hecho desaparecer, y los juncos rebrotan.
Es, literalmente, el momento del año en que la laguna vuelve a estar viva de punta a punta.
Flora y fauna del humedal.
Una historia que cruzó el mundo
A metros de la laguna funciona, desde hace 80 años, la Estación Hidrobiológica de Chascomús. Le dicen la "fábrica de pejerrey" de la provincia.
Ahí se cría pejerrey en cautiverio, se incuban millones de huevos por temporada, y desde ahí se siembran lagunas, diques y ríos de toda la provincia de Buenos Aires, de Tandil a Daireaux. Es, ni más ni menos, la cuna del pejerrey bonaerense.
Y ese trabajo cruzó océanos y continentes. En 1966, un envío de huevos de pejerrey argentino prendió en Japón. Hoy esa misma especie es una de las más valoradas del lago Kasumigaura, donde se sirve en sushi y sashimi. Conservando, incluso ahí, su nombre en español: pejerrey.
Un pez que hoy nada del otro lado del mundo tiene sus raíces en una laguna como esta.
Odontesthes bonariensis: el pejerrey bonaerense.
Antes de tirar la línea, un dato importante
Si tenés ganas de pescar, esto lo tenés que saber: del 1° de septiembre al 30 de noviembre rige la veda de pejerrey. Es, justamente, la temporada reproductiva de la especie: la misma primavera que despierta la laguna es la que necesita más cuidado.
Durante esos meses, la pesca de pejerrey está permitida únicamente sábados, domingos y feriados nacionales. De lunes a viernes, la pesca está prohibida. No es un capricho: es lo que permite que, primavera tras primavera, siga habiendo pejerrey para pescar.
Lo que le pedimos a quien viene
La laguna no es un decorado. Es un ecosistema vivo, y en primavera está en su momento más fértil y más frágil a la vez.
Por eso, si venís a pescar o simplemente a caminar la costa: no dejes basura ni colillas en la orilla, respetá la veda y las tallas si vas a pescar, y no te metas en los juncales, ahí anidan las aves. Cuidar la laguna es cuidar Chascomús.
Un dato útil antes de salir
Si te gusta la pesca, al lado de las cabañas Las Moraditas está la Casa de Pesca Las Moraditas. La atienden Maxi y Caro (📞 2241-578372). Tienen cañas, reeles, carnada, y también ropa y accesorios de camping, calzado y más.
Es una parada obligada antes de salir a la laguna. Se la recomendamos de corazón.
Historias de Chascomús
La laguna hace miles de años repite el mismo ritmo: se recoge en invierno, se abre en primavera. Cada vez que vuelve a abrirse, vuelve también esta historia que se cuenta sola, generación tras generación.